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Responde · servidor en 26,1 ms · conexión segura · el certificado caduca en 8 días
Las 16 que no supera son los hallazgos.
5no aplicanTu página no usa lo que miran: Consent Mode (Google), Contenido fácil de citar, Instalación de la medición, Integraciones de marketing, Medición avanzada (server-side).
1sin medirNo se pudieron medir: Identificación del prestador (aviso legal).
Un certificado SSL válido es requisito para que el navegador muestre la conexión como segura. Si caduca, el navegador bloquea el acceso con una pantalla de advertencia.
No basta con que el certificado SSL esté en fechas: tiene que estar emitido por una autoridad reconocida y para el dominio correcto. Un certificado autofirmado, con la cadena incompleta o emitido para otro dominio hace que el navegador muestre una advertencia de seguridad a plena página en lugar de la web.
Si ambas versiones funcionan sin redirección entre ellas, Google las trata como páginas duplicadas y los usuarios pueden llegar por caminos diferentes.
Cuando una página HTTPS carga recursos por HTTP, los navegadores pueden bloquearlos o mostrar advertencias de seguridad.
TLS es el candado de la conexión, y tiene versiones. Las antiguas (1.0 y 1.1) se retiraron en 2021 porque se les encontraron fallos; los navegadores actuales ya no las usan. Un servidor puede seguir aceptándolas aunque nadie las pida.
Mucha gente escribe la dirección sin «https» o llega desde un enlace antiguo. Lo correcto es que el servidor la mande a la versión cifrada de inmediato, en un solo paso.
La web debe enlazar de forma visible su política de privacidad, donde informa de qué datos recoge y con qué fin (deber de información del RGPD).
sin_enlace×1Se comprueba la etiqueta viewport del HTML: sin ella, el móvil finge ser un escritorio y encoge la página.
Se mide el ancho real del contenido con la pantalla de un móvil (375 px).
Misma medida con el ancho de una tableta (768 px).
Se cuentan las imágenes que no llevan atributo de texto alternativo. Las marcadas como decorativas —con el atributo vacío a propósito— no cuentan: es la forma correcta de declararlas.
Algunos botones son una imagen en sí mismos —un «buscar» dibujado, un «enviar» con forma de flecha—. Necesitan su propio texto alternativo, que hace de nombre del botón.
Cada enlace debe tener un texto o nombre accesible que describa su destino; los enlaces vacíos o solo con un icono son ininteligibles para un lector de pantalla.
Se comprueban los botones de la página, incluidos los que solo llevan un icono. Cada uno debe tener un nombre, aunque no se muestre en pantalla.
Un marco incrustado es una página metida dentro de otra: un mapa, un vídeo, un formulario externo. Cada uno debe llevar un título que diga qué contiene.
El texto debe destacar lo suficiente sobre su fondo para que pueda leerlo alguien con poca visión. La norma pide una diferencia mínima de 4,5 a 1 en el texto normal y de 3 a 1 en el texto grande.
Se mide simulando un móvil de gama media con conexión 4G: las mismas condiciones con las que Google evalúa y posiciona tu web. Google lo considera bueno por debajo de 2.5s; por encima, penaliza en el ranking. En un ordenador o con un 4G rápido el tiempo será bastante menor: esta cifra es el caso estándar que sufre un visitante con un móvil corriente.
Total Blocking Time mide el tiempo total durante la carga en que la página no responde a clics o toques, simulando un móvil de gama media (proxy de laboratorio de la capacidad de respuesta INP, medible sin datos de tráfico real). Google lo considera bueno por debajo de 200ms.
Google establece 0.1 como umbral máximo. Por encima, la experiencia visual es inestable.
El title es el texto azul clicable en Google. Longitud óptima: 30–60 caracteres. Por debajo se desaprovecha espacio visible; por encima Google lo corta.
Consciencia para el bienestar×1La meta description es el texto gris bajo el título en Google. Longitud óptima: 120–160 caracteres.
Revelar qué CMS o tecnología usa la web —y, cuando es visible, su versión— permite a un atacante buscar vulnerabilidades conocidas en bases de datos públicas de CVEs. Las señales van desde la meta generator o las cabeceras del servidor hasta las rutas típicas del CMS (que delatan la tecnología aunque no la versión).
Cada respuesta de tu web puede decir qué programa la sirve y en qué versión. Con la versión concreta, buscar fallos conocidos de ese programa es cuestión de una consulta.
Además del servidor, otras cabeceras pueden delatar el lenguaje o el framework con el que está hecha la web, y a veces su versión.
El SPF es la lista de servidores autorizados a enviar correo en nombre de tu dominio. Se publica en el DNS y la consultan los sistemas que reciben tus mensajes.
El DMARC es la instrucción de qué hacer con el correo que dice venir de ti pero no supera las comprobaciones: dejarlo pasar, mandarlo a spam o rechazarlo. Sin él, cada sistema decide por su cuenta.
HSTS le dice al navegador que en tu dominio SIEMPRE debe usar HTTPS, incluso si alguien escribe la dirección sin la «s» o pincha en un enlace antiguo. Sin él, esa primera petición viaja sin cifrar y puede ser interceptada.
La Content Security Policy es una lista blanca: le dice al navegador desde qué sitios puede cargar y ejecutar código en tu web. Es la defensa más eficaz contra que alguien consiga colar un script ajeno en una de tus páginas.
Sin esta protección, cualquiera puede incrustar tu web dentro de la suya en un marco invisible y superponerle botones. El visitante cree que pulsa en tu web y en realidad está pulsando en la del atacante.
Cuando un archivo no declara bien qué tipo es, el navegador intenta adivinarlo. Esta cabecera le pide que no lo haga y se fíe de lo que el servidor declara.
Cuando alguien pincha en un enlace que sale de tu web, el navegador cuenta al destino desde qué dirección venía. Esta política decide cuánto de esa dirección se comparte.
Esta cabecera permite declarar qué capacidades del navegador —cámara, micrófono, ubicación— pueden usarse en tu web y, sobre todo, en el contenido de terceros que incrustes.
Las reglas CORS deciden qué otras webs pueden leer las respuestas de la tuya desde el navegador de un visitante. Abrirlas a todo el mundo es correcto para contenido público, pero no si además se envían las credenciales de la sesión.
Casi todas las webs cargan librerías o tipografías desde servidores ajenos. El atributo `integrity` guarda una huella del archivo esperado: si el proveedor sirve algo distinto, el navegador lo bloquea en lugar de ejecutarlo.
El H1 es el titular de la página. Un H1 que existe pero no tiene texto —porque solo contiene un logotipo o una imagen— no le dice nada al buscador.
Los encabezados forman el índice de la página: H1 el titular, H2 las secciones, H3 los apartados. Saltarse niveles rompe ese índice.
Un encabezado sin texto suele ser un contenedor usado para maquetar —un icono, una imagen decorativa— y no aporta nada al índice de la página.
5×62×1El estándar SEO es que cada página tenga exactamente un H1 que defina su tema principal. Cero o más de uno confunde a Google sobre cuál es el contenido central.
Se observan las peticiones que hace la web durante la carga y se contrastan con el catálogo de plataformas de analítica.
Se comprueba que los envíos de medición lleguen. Un 401, 403 o 429 no cuenta como fallo: puede ser un bloqueo temporal, no un error de configuración.
Comprueba que la página diga qué es cada una de sus zonas principales: el contenido (<main>), la cabecera (<header>), el menú (<nav>) y el pie (<footer>). Los <div> de la maquetación no cuentan en contra: los necesita cualquier diseño.
Se cuentan los formularios con campos de entrada reales (texto, email, teléfono, mensaje…): la vía por la que un visitante envía datos de contacto, presupuesto o registro. Los buscadores internos no cuentan como superficie de spam. Un formulario funcional sin protección es el punto de entrada más fácil para bots.
Mecanismos comunes: reCAPTCHA (Google), hCaptcha, honeypot (campo oculto), tokens CSRF. Al menos uno debería proteger cada formulario funcional.
Un formulario puede estar en una página cifrada y aun así enviar lo que se escribe a una dirección sin cifrar. El candado del navegador no avisa de eso.
No se han podido comprobar por algún motivo (falta de datos, acceso o una prueba que requiere tu intervención). Por sí solas no determinan un hallazgo: quedan aquí como testigo de ejecución, con el motivo que dio el motor.
No encontramos enlaces al aviso legal ni a la política de privacidad.
Tu verdadero estado de salud según lo que has decidido, no el diagnóstico inicial.
Tras tu revisión, 16 puntos siguen pidiendo atención; el resto los has dado por leídos, marcado como falsos-positivos o están bien.
Aún no has añadido ningún hallazgo.
Desde cualquier hallazgo, pulsa «A tu selección» y aparecerá aquí.
También marcaste 0 como considerados falsos-positivos
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Por un internet útil y seguro.