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Si la web usa cookies no esenciales debe mostrar un aviso que permita aceptarlas o rechazarlas antes de instalarlas. Se detecta la presencia de un gestor de consentimiento (CMP) conocido.
Al cargar la página sin aceptar nada se comprueba si ya se contacta con servicios de rastreo o analítica de terceros (Google, Meta, TikTok…). El RGPD/ePrivacy exige el consentimiento PREVIO a cualquier seguimiento.
Cookies de rastreo o publicidad, identificables por su nombre (_ga de Google Analytics, _fbp de Meta…, aunque se instalen bajo el dominio propio), que la web planta nada más entrar, sin que la persona haya aceptado. Las cookies estrictamente necesarias están permitidas sin consentimiento; las de rastreo nunca lo están.
Cada enlace debe tener un texto o nombre accesible que describa su destino; los enlaces vacíos o solo con un icono son ininteligibles para un lector de pantalla.
Se comprueban los botones de la página, incluidos los que solo llevan un icono. Cada uno debe tener un nombre, aunque no se muestre en pantalla.
Un marco incrustado es una página metida dentro de otra: un mapa, un vídeo, un formulario externo. Cada uno debe llevar un título que diga qué contiene.
El texto debe destacar lo suficiente sobre su fondo para que pueda leerlo alguien con poca visión. La norma pide una diferencia mínima de 4,5 a 1 en el texto normal y de 3 a 1 en el texto grande.
Se mide simulando un móvil de gama media con conexión 4G: las mismas condiciones con las que Google evalúa y posiciona tu web. Google lo considera bueno por debajo de 2.5s; por encima, penaliza en el ranking. En un ordenador o con un 4G rápido el tiempo será bastante menor: esta cifra es el caso estándar que sufre un visitante con un móvil corriente.
Total Blocking Time mide el tiempo total durante la carga en que la página no responde a clics o toques, simulando un móvil de gama media (proxy de laboratorio de la capacidad de respuesta INP, medible sin datos de tráfico real). Google lo considera bueno por debajo de 200ms.
Google establece 0.1 como umbral máximo. Por encima, la experiencia visual es inestable.
Se prueban las variantes de tu marca con una letra cambiada por otra ADYACENTE en el teclado, que es el error real de quien escribe deprisa.
Se guardaron 10 de 16 casos. Vuelve a analizar la web para verlos todos.
cocker.com×1dicker.com×1dkcker.com×1docier.com×1docjer.com×1dockdr.com×1docked.com×1dockee.com×1docler.com×1docmer.com×1Se comprueba si tu nombre exacto está registrado en las extensiones genéricas: .com, .net, .org y .biz.
docker.net×1docker.org×1docker.biz×1Revelar qué CMS o tecnología usa la web —y, cuando es visible, su versión— permite a un atacante buscar vulnerabilidades conocidas en bases de datos públicas de CVEs. Las señales van desde la meta generator o las cabeceras del servidor hasta las rutas típicas del CMS (que delatan la tecnología aunque no la versión).
meta generator: WordPress 7.1.2×1ruta /wp-includes/×1Cada respuesta de tu web puede decir qué programa la sirve y en qué versión. Con la versión concreta, buscar fallos conocidos de ese programa es cuestión de una consulta.
Además del servidor, otras cabeceras pueden delatar el lenguaje o el framework con el que está hecha la web, y a veces su versión.
HSTS le dice al navegador que en tu dominio SIEMPRE debe usar HTTPS, incluso si alguien escribe la dirección sin la «s» o pincha en un enlace antiguo. Sin él, esa primera petición viaja sin cifrar y puede ser interceptada.
La Content Security Policy es una lista blanca: le dice al navegador desde qué sitios puede cargar y ejecutar código en tu web. Es la defensa más eficaz contra que alguien consiga colar un script ajeno en una de tus páginas.
Sin esta protección, cualquiera puede incrustar tu web dentro de la suya en un marco invisible y superponerle botones. El visitante cree que pulsa en tu web y en realidad está pulsando en la del atacante.
Cuando un archivo no declara bien qué tipo es, el navegador intenta adivinarlo. Esta cabecera le pide que no lo haga y se fíe de lo que el servidor declara.
Cuando alguien pincha en un enlace que sale de tu web, el navegador cuenta al destino desde qué dirección venía. Esta política decide cuánto de esa dirección se comparte.
Esta cabecera permite declarar qué capacidades del navegador —cámara, micrófono, ubicación— pueden usarse en tu web y, sobre todo, en el contenido de terceros que incrustes.
Las reglas CORS deciden qué otras webs pueden leer las respuestas de la tuya desde el navegador de un visitante. Abrirlas a todo el mundo es correcto para contenido público, pero no si además se envían las credenciales de la sesión.
Cuando algo falla, el servidor puede mostrar el error al visitante en vez de guardarlo en su registro. Esos mensajes suelen incluir la ruta de los archivos, la versión del lenguaje y a veces fragmentos de configuración.
Warning:×1Casi todas las webs cargan librerías o tipografías desde servidores ajenos. El atributo `integrity` guarda una huella del archivo esperado: si el proveedor sirve algo distinto, el navegador lo bloquea en lugar de ejecutarlo.
Los archivos que no cambian deberían guardarse en el navegador durante meses. Se comprueba cuáles piden volver a descargarse demasiado pronto.
El texto —HTML, estilos, programas— se puede comprimir antes de enviarlo y ocupa unas cuatro veces menos. El navegador lo descomprime solo, sin que nadie lo note.
Compara el tamaño del archivo descargado con el que hace falta para el hueco donde se muestra. Una foto de 3.000 píxeles en un recuadro de 400 desperdicia casi todo.
Las fotos admiten un grado de compresión que reduce el archivo sin que el ojo note la diferencia. Se comprueba cuáles están guardadas con menos compresión de la que admitirían.
Los formatos actuales (WebP, AVIF) ocupan bastante menos que JPEG o PNG con la misma calidad, y los admiten todos los navegadores en uso.
El estándar recomendado es inferior a 3 MB. A diferencia de las métricas de experiencia, esto cuenta TODO lo que la página descarga —también lo que carga en segundo plano sin que el visitante lo perciba— y penaliza sobre todo a quien navega con datos limitados o conexión lenta.
Se lee el estado que las etiquetas declaran en su primer envío, ANTES de que el visitante elija nada. No se pulsa el banner: comprobar qué pasa al aceptar exigiría interactuar.
El H1 es el titular de la página. Un H1 que existe pero no tiene texto —porque solo contiene un logotipo o una imagen— no le dice nada al buscador.
Los encabezados forman el índice de la página: H1 el titular, H2 las secciones, H3 los apartados. Saltarse niveles rompe ese índice.
Un encabezado sin texto suele ser un contenedor usado para maquetar —un icono, una imagen decorativa— y no aporta nada al índice de la página.
El estándar SEO es que cada página tenga exactamente un H1 que defina su tema principal. Cero o más de uno confunde a Google sobre cuál es el contenido central.
`noindex` dice «no incluyas esta página en el buscador». La canonical dice «la versión buena de esta página es aquella». Juntas, y apuntando a otra dirección, se contradicen.
Las instrucciones para buscadores pueden venir de tres sitios: el `robots.txt`, la meta `robots` de la página y la cabecera `X-Robots-Tag`. Se comparan entre sí.
El archivo /llms.txt es un estándar emergente (llmstxt.org) que ofrece a los modelos de IA un resumen curado del sitio y sus contenidos clave, igual que robots.txt o el sitemap guían a los buscadores.
Proporción de contenedores con significado (header, nav, main, section, article, aside, footer, figure…) sobre el total de contenedores de la página.
Cuenta las veces que el código obliga al navegador a recalcular posiciones en mitad de la carga, en vez de dejarle agrupar el trabajo.
Se comprueba si la página señala cuál es su contenido principal, la parte que no es cabecera, menú ni pie. Comprueba que exista; no detecta si hay más de una.
Una lista tiene que estar construida como tal para que el lector de pantalla anuncie cuántos elementos tiene y por cuál va. Aquí se comprueba que sus piezas estén bien anidadas.
No se han podido comprobar por algún motivo (falta de datos, acceso o una prueba que requiere tu intervención). Por sí solas no determinan un hallazgo: quedan aquí como testigo de ejecución, con el motivo que dio el motor.
Tu verdadero estado de salud según lo que has decidido, no el diagnóstico inicial.
Tras tu revisión, 19 puntos siguen pidiendo atención; el resto los has dado por leídos, marcado como falsos-positivos o están bien.
Aún no has añadido ningún hallazgo.
Desde cualquier hallazgo, pulsa «A tu selección» y aparecerá aquí.
También marcaste 0 como considerados falsos-positivos
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Una web puede parecer correcta y, aun así, esconder problemas que afectan a su utilidad, confianza o rendimiento. Wakaris los observa, los documenta y te los explica para que decidas tú.
Por un internet útil y seguro.